Normalizar el descanso • t3 cap.2 • #masalladelpentagrama

Que tal, bienvenid@ un otro día aquí conmigo. ¿Cómo estás? ¿Cómo han ido estos días? Yo un poco ajetreada, sinceramente luego os cuento.

Os doy la bienvenida desde mi escritorio, con un caldo calentito, del que retocado el punto de sal pero que tiene buen sabor. Me gusta. Teniendo en cuenta que lleva varias horas al fuego... Lo difícil es que no estuviera rico. ¿No tenéis la sensación de que las cosas que se hacen lentamente o a su tiempo siempre esta bien? El tema que os traigo hoy viene a hablar sobre la importancia del tiempo, de la madurez de las cosas en nuestro dia a dia. En medio de todas las tareas que llenan nuestras agendas, o nuestras mentes, eso a lo que llamamos también carga mental.


Las que me seguís por redes sociales estaréis viendo que no estoy muy presente, o al menos no tanto como semanas atrás, ya sabéis que comencé nuevos proyectos en septiembre y aunque hago lo que puedo pues una llega a donde llega. Para las que aún no me tengáis fichada, mi cuenta en instagram es @maitlomar (sin e) y también me podeis seguir en mi canal de youtube • music, donde cuelgo los temas que tanto me dan la vida, o en facebook. Os recuerdo que esta temporada además tenéis los capítulos disponibles en formato • Podcast • por si os resulta más cómodo mientras avanzáis con otras cuestiones.


Doy gracias por estas conexiones porque las considero un punto de escape que me ayuda a estar conectada, al día, a observarme desde fuera, conocer y estar en contacto con personas maravillosas que de otra manera no podría hacer ¿no? … En fin que para mi son una verdadera terapia. De lo que también hablaremos más adelante. 


Bien. Yo ya estoy preparada, con mi lista de música que ha venido también para acompañarme, ahora mismo suena “Over de fields” con piano de fondo… como me gusta, de verdad (por cierto, estoy pensando en hacer una "Playlist" para todas nosotras… que os parece? me lo anoto en mis tareas y os aviso cuando esté preparada)…. En fin, que todo parece listo para pasar un rato juntas. Os invito a poneros cómodas ¿Porqué no te paras un ratito, descansas y tomamos algo juntas? Coged vuestra taza las que podáis, la caña o copa de vino mientras me leéis porque ya tenemos el modo encendido y listo para hablar sobre cosas profundas, que nos van a ayudar a ser mejores, a progresar que eso siempre esta bien ¿Preparadas? Bien, porque... Empezamos ya con el tema de hoy:


LA HISTORIA: Normalizar el descanso


Bien, ale, ya lo he soltado. ¿A qué os puede sonar esto de normalizar el descanso? ¿Qué es esto? ¿Ha salido una nueva norma? ¿Cómo? ¿En serio que nos van a obligar a descansar? ja, ja, ja…¡Ya quisiéramos! ¿Verdad? Acaso los derechos humanos se han puesto manos a la obra y van a implantar la ley de “autocuidado” para mujeres y madres del siglo XXI… Seria ¡La bomba! Pues no chicas, siento deciros que no. Pero mientras tanto, os voy a dar algunos trucos, por si es que esa utopía se convirtiera en realidad y tardara en llegar más de lo previsto (ja, ja, ja) … 


Lo que si os sonará más a realidad es el ritmo que muchas veces nos supera, que se podría resumir con un “no me da la vida”, eso seguro que puede resumir y conectar con lo que os quiero transmitir hoy. De un lado para otro, con mil cosas en la mente… Seguro que ya me estáis entendiendo. 


Yo esto la verdad hace ya años que me hizo click y aunque soy muy de meterme en todos los fregados, las que me conocéis lo sabéis (ja,ja,ja…) también sabéis que soy amante del orden. Yo necesito planificar y obvio, sentir que los planes se cumplen. No siempre salen bien pero que al menos la gran mayoría, salgan adelante. Hace muchos años implanté la rutina de organizar mi semana cada domingo. Organizo la compra semanal, los planes previstos para esa semana (véase citas médicas, visitas o desplazamientos extras por trabajo, reuniones, etc… ) el menú… etc. A mi es algo que me aporta bienestar, sensación de ser consciente que llego a lo que quiero llegar, y evitar en la medida de lo posible los imprevistos que aunque siempre surgen, porque forman parte de la vida, no nos vayamos a engañar… algunos la verdad, si que me ahorro.


Pero… este ultimo mes ha estado un poco más cargado de lo habitual y la verdad he tenido lunes muy lunes, con demasiadas cosas por hacer, que hacia que mi lista creciera y que la agenda se convirtiera en un panel de tetris. Y lo peor, con muchas de mis rutinas de domingo sin realizar, lo que ocasionaba más estrés aún.


Odio estas épocas, son un caos… Que aportan un ritmo, un tempo, más frecuente y que al final pues nos bloquea porque estar en permanente alerta, no nos permite avanza. Y bien ¿Qué hice para remontar? ¿Cómo le di la vuelta a la tortilla? 


Punto 1.- Tiempo .- A este apartado lo he llamado así porque le di a mi mente, a mi espacio y a mis necesidades tiempo. Se que puede ser contradictorio lo que digo. ¿Cómo sacar tiempo cuando te falta para todo? Pues haciéndolo, priorizando. El tiempo es uno si no el bien más preciado de nuestra era. Precisamente por eso. Es como hacer un “congelado” para que me entendáis. Cancelar alguna de las tareas que se podían aparcar para que la rueda de hamster se rompiera. 

Y cuando rompo esa rueda, se trata de aprovechar ese tiempo para estar presente lo primero en como voy a gestionar eso que me agobia realmente. ¿no? ponerle fecha y espacio en mis días para resolver aquello que me pesa, dar prioridad a aquello que me produce carga y que no me permite avanzar, para así estimularme, respirar y motivarme.  Es una forma de “restaurar” mi ritmo, sin que se caiga nada de lo que me importa, de lo necesario, de aquello que es prioridad para mi. Yo por ejemplo saque la lista a todos los roles que necesitaba cubrir ( trabajo, casa, familia, proyectos ) ponerle fecha en la agenda y darle el ritmo adecuado a cada asunto de forma independiente pero no por ello menos importante. Solo con plasmarlo ya mi mente se libera, y me permite avanzar. Después poco a poco cuando vas resolviendo lo más importante, la cosa va fluyendo…¿verdad? Supongo que sabéis de lo que os hablo. Es como tocar el pico para restaurarse, para caminar con confianza y tranquilidad pero sin la presión que nos provoca el jaleo de pensar que tengo mil cosas por hacer. Creo que es necesario para dejar de correr sin saber a donde… Mirad, os voy a contar una especie de metáfora que me ocurre de forma natural muchas veces cuando me veo así. Yo me visualizo corriendo en una pista sin ruta ni conciencia mientras un gran reloj se ríe lentamente de mi, mientras va marcando cada segundo. Mi mente lo hace de forma automática y yo directamente comienzo a sentirme ridícula y ser consciente de lo poco inteligente que es no parar ¿no? Creo que cuando pasa esto hay que restaurar el ritmo y tomar el control de mi vida, mi compás… Para mi es super liberador, y yo creo que necesario. al menos así lo creo y como tal lo comparto. Me funciona muy bien. Espero que a vosotras también. 


Punto 2.- Autocuidado.- He querido mencionar este acto del autocuidado como algo necesario para sentir que no voy asfixiada. Es un tiempo para cuidar ese área que tu consideras necesaria de confort, no tiene porque ser un cuidado físico, aparente como ir de compras o ver que te pones al día siguiente, no. O igual si… depende de lo que a tí te permite sentir que te cuidas, que te mimas que te quieres. Igual puede ser tomar un café con esa amiga a la que hace tiempo que no ves, o darte una ducha tranquila que te reconforte, o darte un baño de mascarilla hidratante en las manos, la cara o el pelo, y luego peinarte tranquila con el secador. No es necesario acudir a un salón de belleza y gastarnos la broma que descompense nuestra previsión de gastos, a veces no es necesario. Hay muchos recursos hoy en dia para dedicarte un momento a ti, y sentirte querida por ti misma, porque tu lo vales ¿No? Porque el ritmo que llevabas últimamente te hace ir fatigada a todos los sitios y sientes que te descuidas, que no te escuchas. Pues ese es este acto. Escucharte, cuidarte , darte un tiempo para ti, un pequeño momento para sentirte bien.


Punto 3.- Mirar tus progresos.- Hace unos días escuchaba sobre lo importante que es relativizar y mirarnos al espejo. Pero no me refiero a nuestra rutina de mañana o de noche mientras nos acicalamos o prepararnos para dormir. Me refiero a ser consciente de lo hacemos. No se si a vosotras os pasa que a veces vamos tan embaladas que no somos ni siquiera conscientes de todo lo que hemos progresado. Yo en concreto me puse a revisar en una de las libretas que colecciono y donde anoto mis ideas, planteamientos, propósitos, objetivos y sobre cómo alcanzarlos. Esto me permite aclararme mucho, y poner el foco desde arriba ¿no? como si estuviéramos en google maps ¿eh? para que me entendáis. Es como si le dierais al zoom y de repente vuestros planes, vuestra ubicación se hiciera más pequeña y de repente vierais toda la región, el país, el continente, el mundo… así progresivamente. Una forma de tener la vista desde arriba sobre lo que quiero, hago o pretendo conseguir. Además de relativizar los pequeños inconvenientes que a veces nos vamos encontrando, nos permite mirar la “fotografia” de nuestra trayectoria como con vista de presbicia no? ja,ja,ja… Así con el brazo extendido e inclinando un poco nuestra cara. ¿verdad? Como cuando algo nos parece bonito. 


Yo en particular y de forma casual encontré en mi libreta anotaciones de hacia un par de meses en la que tenia anotaciones sobre los propósitos de aquel momento, y  me di cuenta de todo lo que había avanzado en este tiempo. Que aquellos propósitos habían sido acto, habían sido realidad en mi vida, en mi día a día y me sentí bien. Deje de sentir agobio para sentir alivio porque había conseguido alcanzar aquello que hacía unos meses eran solo ideas, propósitos, ilusiones que transformé en realidad a través de mi empeño y esfuerzo. Y no hace falta que sean objetivos de alto impacto, o inalcanzables. Yo creo que al final las cosas se consiguen de pasito a pasito. Es más fácil, más sensato y más accesible de tal forma que te permite un camino, una trayectoria cómoda y real. 


De cualquier manera, muchas veces queremos alcanzar objetivos que son muy altos, que no por ello considero que sean inalcanzables, pero si que cuanto más altos son, pues más tiempo por lógica nos va a llevar conseguirlos. Lo que quiero decir con este punto es que ser consciente de los progresos que vamos alcanzando altos o bajitos, grandes o pequeños son al fin al cabo progresos que hemos conseguido y que reconocerlos pues también nos hace sentir bien, que avanzamos, que progresamos.


Punto 4.- Avanza .- Que alguien tropiece dos veces en la misma piedra, es aprendizaje. que alguien tropiece tres, es idiotez. Traigo este refrán popular para reflexionar sobre que es aquello que nos impide estar tranquilas. NO? que nos provoca ese estrés, esa sobrecarga que nos hace estar incómodas. Os invito a pensar de forma particular, una a una. A que escribas en tu aplicación de notas, en tu libreta favorita. Que situaciones o tareas te generan presión y que puedes hacer tu para corregirlo. Para que no se repita. En un rato de calma, a solas, de forma sincera, sensata, identifiquéis como mejorar esas situaciones para que puedas avanzar y la próxima vez que ocurra, tengas la herramienta necesaria que te permita salir de ahí o evitar ese sentimiento o es situación tan incomoda.


Punto 5.- Descansa, normaliza.- Y como último punto a tener en cuenta así como resumen de todo este episodio y mensaje global que normalicemos el descanso. Venimos de unas generaciones en las que parece ser que tenemos que ser hiperproductivos, superwoman, héroes, luchadoras, que podemos con todo y que si no rendimos, somos vagas, etc… Desde pequeños nos enseñaron ( o al menos en mi entorno) que lo excelente es lo que se curra. Y si, estoy de acuerdo en que para conseguir las cosas hay que trabajar, ser constante, faltaría más pero no por ello dejar de descansar, cuando es necesario. Hace unos días, charlando con un amigo sobre la falta de atención que con cada vez más frecuencia sufrimos en la sociedad actual y de cómo eso suele afectar, y afecta  a nuestro neurodesarrollo. Multitasking o multitarea, productividad, falta de foco, impulsividad y de aquí a infinidad de patologías neurológicas que cada vez son más frecuentes. Hoy en día el ritmo social que llevamos, la sobreexposición, la hiper comunicación, la cantidad de estímulos y herramientas no nos lo ponen nada fácil. Leyendo sobre estas cuestiones, que si os parecen interesantes dedicamos un podcast a ello, encontré la importancia de la materia gris de nuestro cerebro que al parecer ese gran desconocido juega un papel crucial en la memoria y el aprendizaje. Esta, curiosamente, se conserva o se mantiene sana entre factores tan típicos como una alimentación saludable, deporte físico y hasta incluso socializar, Lo que me pareció mas llamativo fue saber que el estrés crónico puede impactar negativa y directamente sobre la materia gris. El cortisol, la hormona liberada durante situaciones estresantes, puede reducir el volumen de la materia gris, así que por la cuenta que nos tiene, hagamos por cuidarnos, por sacar el tiempo que necesitamos y todo lo que nos permite estar conscientes, presentes y al fin y al cabo felices. Normalicemos el descanso como algo necesario, sin sentir culpa. Dejemos atrás las campañas de las prisas que por muy "Cosmopolitan" que parezca, nos perjudica. Tener como referente de mujer actual a un perfil de persona super ocupada, que no tiene tiempo para sentirse bien al final, pues solo nos merma la calidad de vida, y nos resta felicidad y eso es precisamente lo que no queremos.


Y así llegamos hasta el fin de este episodio. 


Ha sido un autentico placer haber llegado hasta aquí. Aprender de vuestra mano, que ya sabéis que esto es algo que no solo nace por vosotras que por supuesto sois mi motivo, sino que también es mi terapia, me enriquece y me hace crecer con vosotras. 


Os debo de contar que el tema que como ya sabéis va del hilo de la historia de la cual hemos tratado en esta entrada. Si queréis saber cual es y escucharlo os lo dejo aquí:


EL TEMA

Muy propio de estas fechas.


“It´s Beginning to look a lot like christmas” (Michael Bubblé)

“ Mira como se está pareciendo a Navidad ” sería la traducción literal. 


El primero en lanzarlo fue el cantante y personaje televisivo americano Perry Lomo en el año 1951.

Nuestro querido cantante Canadiense Michael Bubblé lo lanzó en octubre de 2011

Aquí os dejo mi versión:


No sorprendo a nadie si digo que cada vez más temprano sentimos a la Navidad. Creo que es una época hermosa, que nos ayuda a dejar espacio para todo lo que nos traerá el nuevo año. Pero considero que tanta producción, tanto brillo puede que nos nuble la visión y olvidemos lo que verdaderamente es importante. en el video os dejo a solas con la música y os invito a tomaros los 3.24 minutos que dura mi interpretación como un tiempo para desarrollar vuestra imaginación y pensar que es eso importante que no te quieres perder estas navidades. Así te invito a plasmar tu reflexión: ¿Falta alguien en tu mesa? Disfruta de los que te rodean ¿De todos los que están a tu alrededor, ¿Qué te puedes estar perdiendo? ¿Qué puedes hacer para que sea un recuerdo hermoso? 



Voy a ir a por otro caldito que esté se me enfrió demasiado. Espero que os sirvan mis consejos, y que si os apetece me compartais vuestra opinión sobre lo que hemos tratado, si te sientes así y que trucos utilizas para salir de ahí. Seguro que a alguna de vosotras teneis alguno nuevo. 


Os mando un abrazo enorme y os deseo unas felices semanas. 


Bss 1000 ♥