Summer is here. Recarga y actúa • T3 CAP.4 • #masalladelpentagrama

Ya era hora de volver, de retomar aquello que tanto bien me hace... Han sido meses de introspección, de mirar hacia dentro. De depurar, de poner el foco para alcanzar las metas previstas. 

Ahora suenan truenos, estamos en plena ola de calor, sofocante, pero por suerte, anochece. Las ventanas están abiertas y las nuevas corrientes pasan. Suena "Mascaras en el viento" de City of the Sun. Los discos de nácar, movidos por el aire con olor a lluvia, ambientan la sala. Y así, mientras todos descansan ... La noche cae y yo vengo a contaros...

Durante este tiempo de desconexión me he permitido conseguir unos objetivos, me he dejado verme capaz de conseguir aquello que tantos quebraderos de cabeza me dio en otra época y que ahora pues si cabe, ha cobrado aún mas valor. 

Volví a reconocerme, a sentirme libre, y un pelín salvaje eso que poco puedo disimular con los que me conocen. Ese que se asoma cuando los protocolos me atan... Cuando lo natural se enreda y no lo dejan ser. 

Estoy contenta, feliz con los progresos, perfectamente ubicada en medio del caos de la vida, bien, sincera, de la mano de mis miedos, acompañando mis vivencias, sin temores. Voy marcando el ritmo que los días me permiten. Intentando dejar que los hombros caigan por su propio peso, que la barbilla dirija su mirada mientras el pecho avanza y mira al frente sin temor. No os creáis que aún no me lo repito alguna mañana, por si se dispersa o despista entre la vida, pero ya es de otra manera...

En casa, han cambiado ciertas estructuras que venían dando gritos desde hacia tiempo. Por fin es posible. A esto sumamos, que empiezan los meses con cambios de rutinas.

Su celebración anual como pistoletazo de salida cada verano. Han sido ya 70 y no puedo creer que este pasando. Antes de enviar las fotos de la celebración, mientras las seleccionaba, sentía que la vida se iba demasiado rápido, pero si observaba nuestras caras, las de todos, los de siempre, la luz que había nuestros ojos, sentía cuanta paz me rodeaba ahora mismo, después de haber atravesado tantas mareas... Y me sentía afortunada. Y ese es mi premio. 

Así, con las tareas hechas, me dispongo a hablar de los propósitos, hay que seguir avanzando. Con los cambios de rutinas que trae el verano, me parecen una oportunidad para crecer en algunos aspectos que c


reo que durante el resto del año por los ritmos y horarios es algo complicado y ahora que nos lo podemos permitir... ¿Porqué no intentarlo?

Sin presiones, a un ritmo propio de estas fechas, evitando la sobrecarga y las frustraciones. Con la perseverancia y constancia tal, que nos permitan obtener resultados. Con el objetivo de recargarnos en lugar de agotarnos. Ha de ser con eso que te ilusiona, que no nos pese y que a la vez, podamos hacer poco a poco, paso a paso, saboreando.

Así bien... Nos adentramos ya en el tema central de este nuevo capítulo y os lanzo las primeras preguntas que creo nos debemos plantear:

¿En qué he mejorado durante estos últimos meses? ¿Quiero seguir así? ¿Qué hice para que eso cambie y cómo mantenerlo?

Va, respóndete. Agarra tu libreta de confianza y vamos a revisar si este es el camino que queríamos o no. Si tenemos que continuar con los hábitos o herramientas que nos han llevado hasta aquí, o si por el contario debemos realizar algún pequeño cambio para engancharnos a nuestra yo de futuro.

Llegadas a este punto y si nuestras rutinas van a cambiar notablemente...Bien porque cambiemos nuestra residencia en los meses de verano, porque cambie nuestro horario de trabajo, porque los cambios de temperaturas que cada vez más nos condicionan a realizar algunos cambios en las actividades del día a día, porque los ritmos de descanso se ven afectados por todo lo que el verano en si nos pueda traer, si crees que estas dentro de alguna de estas situaciones o alguna similar, vengo a invitarte.

Mi propuesta se encuentra dentro del tema principal de esta temporada, emprender y cuidar. 

¿En qué actividad te apetecería crecer? Puede ser ocio, formación, o aprovechar para cuidarte ¿Qué crees que podrías incluir en tu día a día para crecer en ese campo que crees que necesita avanzar o evolucionar? Eso que llevas tiempo queriendo hacer y que por falta de tiempo no has podido llevar a cabo. Aquello que no hiciste porque simplemente tenías otras prioridades. Esa actividad que por cosas de la vida en si, no has podido hacer. Te invito a que te permitas hacer, sin más. Que dejes de pensarlo y pases a la acción. Que te des el gusto de arrancar y llevarlo a cabo.

A veces (más de lo que nos gustaría) vamos escopetadas bajo el molde que la vida o la sociedad nos marca y dejamos de lado aquella actividad que nos aporta un bienestar que en realidad es más necesario de lo que pensamos. La casa, la hipoteca, el trabajo, la familia, etc... Nos envuelven. Nos hacen sin propósito, prisioneras de nuestras propias vidas y nos privan de hacer aquello que tanto nos da y que no tiene por qué ser algo económicamente inalcanzable. En realidad es un espacio que nos va a ayudar a afrontar nuestros quehaceres, con otra perspectiva, con la sensación de que parte de nuestra vida, es más que lo estrictamente predeterminado.

Lejos de los moldes, los miedos y los estereotipos existe un listado innumerable de pequeñas cosas, gestos o actividades que pueden dar el punto de diferencia a nuestras vidas, entre lo corriente y lo especial.

Hoy en día tenemos millones de herramientas a nuestro alcance, a la espera de un clik para avanzar. Así que la única excusa es pasar a la acción. 

PASOS A SEGUIR 

1. Elige

Este abanico le fabricas tú. ¿A qué quieres dedicarle tiempo? ¿Has decidido cuidar una parte de ti que tenías olvidada? Te recuerdo que cuidar de ti es avanzar ¿Quieres invertir en tu conocimiento? Puede que eso sea lo que necesitas ¿Quieres hacer deporte? ¿Revisar tu alimentación? ¿Aprender o desarrollar tu parte artística? ¿Probar ese nuevo tratamiento de cuidado? ¿Conocer más sobre algo o alguien que te inspira? Tú eliges, tú decides. Pero no le des muchas vueltas, seguro que lo que ya tienes en mente, está ahí porque es lo que quieres.

2. Dale espacio. 

Ya se que el espacio en nuestros ritmos es uno de los bienes más preciados. Pero también se que aprender a priorizar, es una de las herramientas más poderosas que aprendí a gestionar. Y cuando algo es necesario, hay que darle el lugar que merece. Vale, puede que ahora me digas que no crees que esa actividad que tanto te llama la atención sea prioridad, o que lo de cuidarte puede esperar. Pero te aseguro que darle el lugar que merece a eso que te levanta es darle "glow" a tu vida y eso... Eso no está pagado amiga. Cuando lo hagas sabrás que tiene que quedarse. 

3. Transfórmalo en hábito.

Para conseguir que una nueva rutina se transforme en hábito te recomiendo que empieces de manera minúscula. A veces la fuerza de voluntad es limitada. Puedes comenzar con un "micro-hábito" que requiera menos de dos minutos al día. Por ejemplo, si has decidido que tu actividad del verano sea la lectura, en lugar de intentar leer 30 minutos desde el primer momento, puedes empezar leyendo solo una página. Lo importante es que lo incorpores. Recuerda, poco a poco, paso a paso.

Otro truco es anclar el nuevo hábito a una rutina existente. Aprovecha acciones que ya haces todos los días de forma automática. Esta técnica se llama apilamiento de hábitos. Por ejemplo: "Después de servirme el café por la mañana, leeré una página.

En tercer lugar, diseña tu entorno. Puedes colocar señales visuales que te recuerden la acción. Si lo que quieres es empezar a hacer estiramientos, deja la esterilla desplegada en medio de la habitación. Elimina las fricciones para lo bueno y aumenta las dificultades para lo malo.

Cómo penúltimo "tip" puedes usar recompensas inmediatas. El cerebro necesita sentir satisfacción inmediata para desear repetir una acción, recuerda la famosa dopamina. Usa su reacción a tu favor y celebra cada vez que cumplas con tu objetivo diario, aunque sea pequeño, con algo placentero que no sabotee tu progreso (como escuchar tu canción favorita o prepararte un té).

Y por último, registra tu progreso. Puedes utilizar aplicaciones de seguimiento, un calendario físico o una simple libreta. Marca los días con una cruz, crea una cadena visual que te motivará a no romper la racha. Si fallas un día, asegúrate de no fallar dos seguidos. No pasa nada porque tengas que aplazar la rutina un día, pero se trata de aplazar, no de fallarte o sabotearte por mas tiempo. Si lo haces, a quien fallas, es a ti mism@ y si tu no miras por ti, los de tu alrededor dejarán de hacerlo. Invierte en ti, Recuérdalo siempre.


Bien pues hasta aquí hemos llegado. Espero haberte empujado a recargarte. Muchas veces los pequeños gestos son los que hacen que grandes cosas cambien, espero con esta información, invitarte a crecer y ayudarte a ser mejor y mas feliz cada día. ¿Cual va a ser tu proyecto de verano ? Yo ya tengo mi lista ♥

Entre ellas retomar el tema que va del hilo a la historia tratada en este capítulo. 

En este caso os traigo esta balada que habla sobre la vulnerabilidad de la felicidad y el miedo a perder lo que amamos.

Muchas veces nos saboteamos ¿no? No nos dejamos disfrutar del sabor que nos da todo lo que nos está ocurriendo.

Creo que a veces solo basta con recargarse y actuar, subir el siguiente peldaño y no pensarlo demasiado... En ocasiones, cuando las cosas parecen ir bien, en lugar de encontrarnos con la gratitud hacia todo lo que hemos construido, nos arrimarnos a los miedos o a la ansiedad por perder aquello que hemos conseguido y no disfrutamos de lo realmente importante. ¿Que hacemos?  ¿Dejamos que lo bueno desaparezca? 

Yo hoy os invito a la calma y os digo que lo bueno también nos lo merecemos y que hay que créerselo, así que... mientras tanto... me despido con mi versión a piano y voz que grabé hace unos dias.


EL TEMA

"Beautiful Things" (Benson Boone) 

"Cosas bonitas" o cosas hermosas.

El cantante que sorprendió a la mismísima Katy Perry en aquel programa de talentos. El mismo que decidió retirarse para elegir su propia ruta. Nació en la Capital de los Estados unidos y en 2024 nos regalo este himno a la gloria temerosa de no poder palpar el sabor, ni siquiera cuando la vida parece por fin, ir bien. ¿Qué hacemos? ¿Dejamos que lo bueno desaparezca? Calma, lo bueno también es merecido. Te invito a creértelo. Mientras tanto, dale al play y disfruta de ella...



Espero que os haya gustado, podéis darme vuestro feedback en comentarios, ya sea aquí debajo, en mi instagram @maitlomar o en Spotify donde os recuerdo que tenéis todos los capítulos disponibles. 

Felices y provechosos días ♥